¿Tienes todo controlado para disfrutar de este verano con tu mascota? El calor, los viajes y los cambios de rutina convierten estos meses en los más exigentes para su salud. Conocer las urgencias más frecuentes y saber cómo actuar puede marcar la diferencia.
Golpe de calor
Es la urgencia más frecuente en estos meses, y también la más peligrosa. Ocurre más rápido de lo que muchos piensan, sobre todo en razas braquicéfalas.
SÍNTOMAS: Jadeo intenso, salivación excesiva, torpeza o pérdida de conciencia.
QUÉ HACER: Actúa de inmediato: refresca (¡no uses agua fría!), hidrata y acude al veterinario.
Quemaduras en las almohadillas
El asfalto en verano puede superar los 60 ºC. Sus almohadillas no están preparadas para eso.
SÍNTOMAS: Cojera, lamido constante de patas, ampollas o piel enrojecida.
QUÉ HACER: Evita paseos en horas de máximo calor y pon tu mano en el asfalto 7 segundos. Si no aguantas, tú tampoco.
Picaduras e insectos
Abejas, avispas, medusas o garrapatas: el verano se traduce en más posibilidades de picaduras.
SÍNTOMAS: Inflamación localizada, rascado intenso o dificultad para respirar en casos graves.
QUÉ HACER: Evita zonas con presencia de insectos o medusas. Revisa su pelo después de cada salida, especialmente si venís del campo o la playa.
Accidentes acuáticos
Los juegos en la piscina pueden acabar en accidente y si se cansa lejos del borde o en la orilla del mar tiene riesgo de ahogarse.
SÍNTOMAS: Heridas o golpes, tos persistente, dificultad respiratoria o para mantenerse a flote.
QUÉ HACER: Supervisa y acompáñale en sus baños. En el mar, evita corrientes fuertes.
Una llamada de urgencia puede marcar la diferencia
Los asegurados de las entidades aseguradoras asociadas a Vetland Assistance disponen de un servicio de urgencias veterinarias telefónicas y asistencia en clínicas de toda España. Porque el verano se disfruta mejor con tranquilidad.